Rıyaz Khalıq
13 Febrero 2019•Actualizar: 13 Febrero 2019
Según un nuevo informe de la ONU, los ataques de Daesh disminuyeron en 2018, mientras que se observó que el grupo terrorista sigue siendo "una amenaza".
El informe, el octavo realizado por la ONU sobre el grupo terrorista, fue elaborado por la Dirección Ejecutiva del Comité contra el Terrorismo (CTED) y la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT).
Presentado al Consejo de Seguridad de la ONU el lunes por la noche, el informe también afirma que Daesh se ha convertido en una "red de terrorismo encubierta" y agregó que el "creciente flagelo del extremismo violento" sigue siendo una amenaza para varios países.
"A pesar de las actividades más ocultas o localmente integradas de ISIL [un acrónimo comúnmente utilizado para las células de Daesh], su liderazgo central conserva una influencia y mantiene la intención de generar ataques dirigidos internacionalmente y, por lo tanto, sigue desempeñando un papel importante en la promoción de los objetivos del grupo" dijo el jefe de la UNOCT, Vladimir Voronkov, en el informe.
En 2014, Daesh invadió gran parte del norte de Siria, junto con vastas franjas del norte y oeste de Irak.
"El centro de gravedad de la organización ... permanece en Irak y Siria con hasta 18.000 [combatientes] en las filas, incluidos unos 3.000 combatientes extranjeros", se lee en el informe.
Según Voronkov, la presencia continua de combatientes extranjeros en las filas del grupo ha empeorado las cosas.
"La radicalización en los entornos penitenciarios se considera un desafío particular en Europa e Irak", advierte.
Al calificar a los combatientes extranjeros como "viajeros frustrados", Voronkov se lamenta de que estos hayan contribuido a la "complejidad de la amenaza" y los describe como "luchadores que no lograron llegar a los principales campos de batalla, pero que fueron desviados a otra parte, ya sea por comandantes ISIL o por voluntad propia”.
El informe sugiere que el grupo terrorista podría "sostener sus operaciones" a través de reservas accesibles, ya sea en efectivo o en inversiones en negocios que oscilan entre USD 50 millones y USD 300 millones.
"También se evidencia que las células de ISIL generan ingresos a través de actividades delictivas", advierte Voronkov.
El informe también afirma que el grupo terrorista todavía representa una amenaza para varios Estados miembros de la ONU.
"El análisis de la ONU muestra que ... el nivel de amenaza de ISIL continúa expandiéndose, especialmente en el norte, oeste y este de África, así como en Asia Central", dice Michele Coninsx, jefe del CTED.
"Se han identificado campos de entrenamiento en Afganistán y en el sudeste asiático, donde las mujeres y los jóvenes se movilizan cada vez más para las operaciones terroristas en toda la región", dice.
"El legado que queda en Siria e Irak [es] más notable en el elevado número de familias que permanecen desplazadas internamente debido a la destrucción de viviendas e infraestructura", afirma Coninsx.
La funcionaria agregó: "La reconstrucción llevará muchos años y requerirá recursos importantes, al igual que la restauración y reconciliación de las comunidades después de tantos años de conflicto".
La jefe de CTED continúa advirtiendo que un aumento en el número de sospechosos de terrorismo y delincuentes bajo custodia plantea un riesgo que es "difícil de evaluar y gestionar".
Coninsx concluye advirtiendo sobre la continua "capacidad del grupo para explotar nuevas tecnologías y encontrar formas innovadoras de financiarse y encontrar nuevos reclutas".
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.