Riyaz Ul Khaliq
27 Marzo 2021•Actualizar: 28 Marzo 2021
En una jugada política de desquite, Pekín anunció sanciones a funcionarios estadounidenses y canadienses por el candente tema de los supuestos abusos de los derechos humanos de la minoría uigur, los musulmanes que viven dentro de las fronteras chinas.
"Estados Unidos y Canadá impusieron sanciones unilaterales a personas y entidades relevantes en Sinkiang el 22 de marzo con base en rumores y desinformación", detalla un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de China.
"En respuesta, la parte china decide sancionar a la presidenta de la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional [USCIRF], Gayle Manchin, al vicepresidente de la USCIRF, Tony Perkins, al miembro del Parlamento de Canadá, Michael Chong, y al subcomité de Derechos Humanos Internacionales del Comité Permanente de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional de la Cámara de los Comunes de Canadá", agregó el comunicado.
China ha sido acusada por las potencias occidentales y organizaciones por las supuestas violaciones de los derechos humanos de los uigures que viven en la región noroccidental del país, Sinkiang.
Por tal motivo, Estados Unidos y sus aliados han sancionado a numerosos funcionarios chinos por estos presuntos abusos. De hecho, a principios de esta semana, Estados Unidos incluyó en su lista negra a dos funcionarios del Gobierno chino: Wang Junzheng y Chen Mingguo.
Las sanciones se llevaban a cabo en conjunto con la Unión Europea, Reino Unido y Canadá, que impusieron sus propias sanciones a las personas designadas y a otros funcionarios, afirmó el lunes pasado el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Un informe de Human Rights Watch de 2018 detallaba una campaña del Gobierno chino de "detención arbitraria, tortura, adoctrinamiento político forzado y vigilancia masiva de los musulmanes de Sinkiang".
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China, sin embargo, ha negado repetidamente las acusaciones de que está operando campos de detención en su región autónoma del noroeste, y asegura que están "reeducando" a los uigures.
Pekín aseguró también en el comunicado del sábado que "la manipulación política sobre cuestiones relacionadas con Sinkiang debe cesar", e instó a "no interferir en los asuntos internos de China de ninguna forma y abstenerse de seguir por el camino equivocado".
Las sanciones chinas prohíben la entrada de estas personas a China continental, Hong Kong y Macao. "Los ciudadanos e instituciones chinas tienen prohibido hacer negocios con los individuos en cuestión y tener intercambios con la entidad en cuestión", señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores.
También añadió que las anteriores sanciones a individuos estadounidenses "que socavaron gravemente la soberanía y los intereses de China en cuestiones relacionadas con Sinkiang siguen siendo efectivas".
"El Gobierno chino está firmemente decidido a salvaguardar su soberanía nacional, su seguridad y sus intereses de desarrollo, e insta a las partes pertinentes a comprender claramente la situación y a corregir sus errores", concluyó el comunicado.
*José Ricardo Báez G. contribuyó con la redacción de esta noticia.