Michael Hernandez
24 Septiembre 2019•Actualizar: 24 Septiembre 2019
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el lunes que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, se ha convertido en "un amigo" después de las negociaciones para liberar a Andrew Brunson, un pastor estadounidense que estaba en custodia de las autoridades turcas.
Trump dijo que su administración estaba "encantada" por lograr la liberación: "[fue] una negociación muy corta y respetuosa con un hombre muy fuerte y afortunadamente un amigo mío, el presidente [Recep Tayyip] Erdogan de Turquía".
"Llamé al presidente y le dije «[Brunson] es un hombre inocente»". Llevábamos mucho tiempo intentando sacar a Andrew", señaló Trump, refiriéndose a los intentos de la administración Obama durante un evento sobre libertad religiosa en la 74ª Asamblea General de la ONU. "No creo que lo hayan intentado demasiado desafortunadamente. Pero quiero agradecer al presidente Erdogan y quiero agradecerle al pastor por estar aquí hoy con nosotros".
Brunson, quien fue liberado en octubre después de ser acusado en la provincia turca de Esmirna de ser miembro de la Organización Terrorista Fetullah (FETO), estuvo entre los asistentes al encuentro entre los dos mandatarios organizado por Estados Unidos.
Trump aprovechó el encuentro para pedirle a las naciones que actúen frente a la libertad religiosa, que consideró "un deber moral urgente".
"Pedimos a los gobiernos del mundo que honren el derecho eterno de cada persona a seguir su conciencia, vivir por su fe y adorar a Dios", dijo Trump, al anunciar una financiación adicional de USD 25 millones para proteger la libertad religiosa, proteger sitios sagrados y reliquias.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, durante su intervención, arremetió contra la persecución religiosa, diciendo que es "totalmente inaceptable" que las personas tengan sus libertades religiosas restringidas en la era moderna. Además, volvió a criticar a aquellos que buscan explotar la religión para sus propios fines, advirtiendo que "debemos estar atentos a los intentos de instrumentalizar la religión y la identidad para restringir el pleno disfrute de los derechos de los demás y perpetrar o justificar las desigualdades".
*Traducido por José Ricardo Báez G.